Cómo disimular el pelo sucio con un sencillo truco casero
Cuando no hay tiempo para lavarse el pelo, las raíces grasas pueden hacer que toda la melena parezca descuidada. Por suerte, existe un truco casero sencillo para absorber parte del exceso de grasa y dar un aspecto más limpio durante unas horas. La opción más práctica consiste en utilizar una pequeña cantidad de maicena, ajustando el acabado según el color del cabello.
El truco casero para disimular el pelo sucio
La maicena, también llamada harina de maíz, puede ayudar a absorber parte de la grasa acumulada en las raíces. No sustituye al lavado, pero resulta útil como solución puntual cuando necesitas mejorar el aspecto del pelo antes de salir, acudir al trabajo o asistir a un compromiso.
En cabellos claros suele utilizarse sola. En melenas castañas u oscuras puede mezclarse con una cantidad pequeña de cacao puro sin azúcar para que el polvo se note menos. El cacao debe ser muy fino y estar completamente seco, ya que cualquier mezcla húmeda puede dejar residuos y apelmazar el cabello.
Qué necesitas
- Una cucharadita de maicena.
- Opcionalmente, una pizca de cacao puro sin azúcar para cabellos castaños u oscuros.
- Un cuenco pequeño y una brocha de maquillaje limpia o un algodón.
- Un peine o cepillo para retirar el exceso.
No hace falta preparar mucha cantidad. Es preferible hacer solo la que vayas a utilizar, porque así evitas que la mezcla coja humedad, se contamine o termine acumulando restos en el recipiente.
Cómo aplicar la mezcla paso a paso
1. Trabaja siempre con el pelo seco
La maicena debe aplicarse sobre el cabello seco. Si las raíces están húmedas, el polvo puede formar grumos, adherirse demasiado al cuero cabelludo y dejar un acabado más sucio. Si has sudado o tienes el pelo mojado, sécalo primero con una toalla y un secador a temperatura moderada.
2. Separa el pelo por zonas
Haz varias rayas con un peine, sobre todo en la parte superior de la cabeza, la zona de la raya, el flequillo y los laterales cercanos a las orejas. El objetivo es llegar a las raíces, que es donde se concentra la grasa, sin cubrir toda la longitud del cabello.
3. Aplica muy poca cantidad
Deposita una cantidad pequeña de maicena en la brocha o en un algodón y da toques suaves sobre las raíces. También puedes utilizar las yemas de los dedos, pero conviene no volcar el polvo directamente sobre la cabeza. Es más fácil añadir un poco más que retirar un exceso.
Concéntrate en las zonas que se ven más brillantes. Si aplicas el producto por todo el pelo, puedes conseguir un efecto mate y apagado, además de dejar una textura pesada.
4. Espera unos minutos
Deja que la maicena actúe durante unos cinco o diez minutos. Mientras tanto, puedes maquillarte, vestirte o preparar el peinado. Este tiempo permite que el polvo absorba parte de la grasa superficial en lugar de quedarse únicamente sobre el cabello.
5. Masajea y cepilla
Masajea las raíces con suavidad, sin rascar, para repartir el producto. Después, cepilla el cabello desde la raíz hacia las puntas hasta que no queden zonas blanquecinas o manchas visibles. Si tienes el pelo oscuro, utiliza un cepillo limpio y trabaja con paciencia para integrar mejor la mezcla.