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Desmaquillarse de forma fácil y natural con un truco casero

Desmaquillarse no tiene por qué convertirse en una rutina larga ni exigir productos específicos. Un truco casero sencillo consiste en utilizar una pequeña cantidad de aceite vegetal suave para disolver el maquillaje y retirarlo después con agua templada y una toalla limpia. La grasa ayuda a despegar bases, protectores con color, sombras y algunos productos resistentes sin necesidad de frotar con fuerza.

Para que el resultado sea cómodo y respetuoso con la piel, conviene elegir bien el aceite, aplicarlo con suavidad y prestar especial atención a la zona de los ojos. No todos los productos naturales son adecuados para el rostro, y que un ingrediente sea casero no significa que esté libre de riesgos.

Qué necesitas para preparar el truco casero

  • Una cucharadita de aceite vegetal apto para uso cosmético o alimentario de buena calidad, como aceite de jojoba, almendras dulces o aceite de oliva suave.
  • Un disco de algodón reutilizable, una gasa suave o una toalla facial limpia.
  • Agua templada.
  • Un limpiador facial suave para retirar los restos grasos al terminar.

El aceite de jojoba suele resultar ligero y se extiende con facilidad. El de almendras dulces puede dejar una sensación agradable, aunque no es recomendable si existe alergia a los frutos secos. El aceite de oliva también puede servir, pero su textura es más densa y su olor puede resultar menos agradable.

No añadas aceites esenciales, perfume, limón, alcohol ni bicarbonato. Estos ingredientes pueden irritar la piel, especialmente alrededor de los ojos, donde la barrera cutánea es más delicada.

Cómo desmaquillarse paso a paso

1. Lávate las manos

Antes de tocar la cara, limpia bien las manos con agua y jabón. Este gesto reduce la posibilidad de trasladar suciedad a los ojos o a la piel, algo especialmente importante si llevas lentillas o tienes tendencia a sufrir irritaciones.

2. Retira primero las lentillas

Si utilizas lentillas, quítatelas antes de aplicar el aceite o cualquier otro producto. Así evitarás que se impregnen de grasa y disminuirás el riesgo de molestias, visión borrosa o irritación.

3. Aplica una cantidad pequeña de aceite

Pon unas gotas en las yemas de los dedos o sobre un algodón ligeramente humedecido. No es necesario empapar la piel: una capa fina es suficiente para disolver el maquillaje. Calienta el aceite unos segundos entre las manos y repártelo por el rostro con movimientos suaves.

En la frente, las mejillas y la barbilla puedes realizar un masaje ligero durante unos veinte o treinta segundos. Evita presionar y no estires la piel, sobre todo alrededor de los ojos y los labios.

4. Retira el maquillaje de los ojos sin frotar

Para eliminar la máscara de pestañas o el delineador, coloca un algodón con una pequeña cantidad de aceite sobre el párpado cerrado durante unos segundos. Después, deslízalo hacia abajo con cuidado. Repite el proceso con otro algodón limpio si quedan restos.

No frotes de un lado a otro ni tires de las pestañas. Cuando el maquillaje es resistente, es preferible dejar actuar el aceite unos instantes y repetir la pasada antes que aumentar la presión.

5. Aclara y limpia el rostro

Retira el aceite con una toalla suave humedecida en agua templada. Hazlo mediante pequeños toques o pasadas delicadas, sin arrastrar la piel. Después, utiliza un limpiador facial suave para eliminar la película grasa y los restos de maquillaje que puedan quedar.

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