Aprende fácilmente la tabla de intervalos con este truco infalible
La teoría musical es una parte fundamental en el aprendizaje de cualquier instrumento. Uno de los conceptos más importantes en esta materia son los intervalos, que son la distancia entre dos notas musicales. Conocer y entender la tabla de intervalos es esencial para poder tocar melodías y acordes correctamente en cualquier instrumento. Sin embargo, para muchos estudiantes de música, memorizar esta tabla puede ser un desafío. Por eso, en este artículo te daremos un truco infalible para aprenderse la tabla de intervalos de manera fácil y efectiva.
¿Qué son los intervalos?
Antes de entrar en el truco para aprenderse la tabla de intervalos, es importante entender qué son exactamente los intervalos. En términos simples, un intervalo es la distancia entre dos notas musicales. Esta distancia se mide en semitonos, que son la menor unidad de medida en la música occidental.
Por ejemplo, si tocamos dos notas sucesivas en un piano, como do y re, la distancia entre ellas es de un tono, que equivale a dos semitonos. En cambio, si tocamos do y do#, la distancia entre ellas es de medio tono, que equivale a un semitono.
La tabla de intervalos
La tabla de intervalos es una herramienta que muestra la distancia en semitonos entre todas las combinaciones posibles de dos notas musicales. Esta tabla es esencial para entender cómo se construyen los acordes y las escalas, y es una parte fundamental en la teoría musical.
Existen dos tipos de intervalos: melódicos y armónicos. Los intervalos melódicos son aquellos que se tocan sucesivamente, mientras que los intervalos armónicos son aquellos que se tocan simultáneamente. Ambos tipos se representan de manera diferente en la tabla de intervalos, por lo que es importante tener en cuenta esta diferencia.
El truco infalible
Ahora sí, llegamos al truco para aprenderse la tabla de intervalos de manera fácil y efectiva. La clave está en relacionar cada intervalo con una canción conocida. La mayoría de nosotros tenemos canciones que conocemos de memoria y que podemos cantar sin problemas. Pues bien, esta habilidad es la que utilizaremos para aprendernos la tabla de intervalos.
Por ejemplo, si queremos recordar que la distancia entre do y mi es de cuatro tonos, podemos relacionarlo con la canción "Feliz cumpleaños", ya que la melodía de "cumpleaños feliz" comienza en do y termina en mi, lo que nos da la pista de que hay cuatro tonos de distancia entre ambas notas.
De la misma manera, podemos relacionar la distancia entre do y fa con la canción "Somewhere Over the Rainbow", ya que la melodía comienza en do y termina en fa, lo que nos indica que hay tres tonos de distancia entre ambas notas.
Este truco puede aplicarse a todos los intervalos, tanto melódicos como armónicos. Por ejemplo, si queremos recordar que la distancia entre do y re# es de un semitono, podemos relacionarlo con la canción "La cucaracha", ya que la melodía comienza en do y la segunda nota es re#, lo que nos indica que hay un semitono de distancia entre ambas notas.
Otra forma de utilizar este truco es relacionar cada intervalo con una canción diferente para cada tono. Por ejemplo, para recordar que la distancia entre do y mi# es de seis tonos, podemos relacionarlo con la canción "La Macarena", ya que la melodía comienza en do y la sexta nota es mi#, lo que nos indica que hay seis tonos de distancia entre ambas notas.
Beneficios del truco
Este truco para aprenderse la tabla de intervalos tiene varios beneficios. En primer lugar, es una forma divertida y creativa de memorizar una información que puede ser un poco aburrida. Al relacionar cada intervalo con una canción conocida, estamos utilizando una habilidad que ya tenemos desarrollada y que nos resulta más fácil de recordar.
Además, este truco nos permite recordar los intervalos de manera más rápida y efectiva. En lugar de tener que hacer cálculos mentales para determinar la distancia entre dos notas, simplemente recordamos la canción asociada a ese intervalo y sabemos automáticamente cuántos tonos o semitonos hay de distancia.
Otra ventaja de este truco es que podemos aplicarlo a cualquier instrumento musical. No importa si tocamos piano, guitarra, violín o cualquier otro instrumento, la tabla de intervalos es la misma para todos. Por lo tanto, este truco es útil para cualquier músico, independientemente del instrumento que toque.
Otras formas de aprenderse la tabla de intervalos
Aunque el truco que hemos mencionado es muy efectivo, existen otras formas de aprenderse la tabla de intervalos. Una de ellas es mediante la práctica constante y la repetición. Al tocar y escuchar diferentes intervalos una y otra vez, nuestro cerebro se acostumbrará a reconocerlos y memorizarlos de manera natural.
También existen aplicaciones y juegos en línea que nos ayudan a aprender la tabla de intervalos de manera interactiva y divertida. Estas herramientas nos permiten practicar y poner a prueba nuestros conocimientos de una manera más dinámica y entretenida.
Por último, otra forma de aprenderse la tabla de intervalos es mediante el estudio teórico. Aunque puede resultar un poco más tedioso, aprenderse las fórmulas y las reglas para construir intervalos puede ser de gran ayuda para comprender mejor la teoría musical y aplicarla en la práctica.
la tabla de intervalos es una parte fundamental en la teoría musical y es esencial para cualquier músico que quiera mejorar su técnica y su comprensión de la música. Aprenderse esta tabla puede ser un desafío, pero con el truco que hemos compartido en este artículo, podrás memorizarla de manera fácil y efectiva.
Recuerda que cada intervalo se relaciona con una canción conocida, por lo que puedes elegir tus propias canciones para recordarlos. Además, no olvides practicar constantemente y utilizar otras herramientas como aplicaciones y juegos para afianzar tus conocimientos.
Con este truco y un poco de práctica, podrás dominar la tabla de intervalos en poco tiempo y mejorar tu comprensión de la música. ¡No te rindas y sigue practicando, que pronto serás un experto en intervalos!