Evita el picor con este sencillo truco para asas de esparto
El esparto es una fibra vegetal muy utilizada en la elaboración de cestas, alfombras y otros objetos artesanales. Sin embargo, su textura rígida puede causar molestias en las manos al manipularlo, especialmente en el caso de las asas de esparto. Por suerte, existe un truco sencillo y efectivo para evitar que las asas de esparto piquen y puedas trabajar con esta fibra de forma más cómoda. En este artículo te explicaremos paso a paso cómo aplicar este truco y disfrutar de tus proyectos artesanales sin sufrir molestias en las manos.
¿Por qué pica el esparto?
Antes de explicarte el truco para evitar que las asas de esparto piquen, es importante entender por qué sucede esto. El esparto es una fibra vegetal que proviene de la planta de esparto, la cual tiene una textura dura y áspera. Esta textura se debe a la presencia de sílice en las fibras, lo que le da resistencia y durabilidad. Sin embargo, también es lo que hace que pique al entrar en contacto con la piel.
Además, el esparto es una fibra que se utiliza principalmente en su estado natural, sin ningún tipo de tratamiento o suavizante. Esto significa que conserva su textura rígida y áspera, lo que puede ser un problema para aquellos que trabajan con ella durante largos periodos de tiempo.
Truco para evitar que las asas de esparto piquen
El truco para evitar que las asas de esparto piquen es muy sencillo y consiste en humedecerlas antes de trabajar con ellas. Esto suavizará la textura del esparto y evitará que cause molestias en las manos.
Para aplicar este truco, simplemente debes seguir estos pasos:
- Sumerge las asas de esparto en un recipiente con agua durante unos minutos. Asegúrate de que queden completamente cubiertas de agua.
- Retira las asas de esparto del agua y déjalas escurrir un poco. No es necesario que estén completamente secas, ya que la humedad ayudará a suavizar la fibra.
- Envuelve las asas de esparto en una toalla o paño limpio y presiona suavemente para eliminar el exceso de agua.
- Deja las asas de esparto envueltas en la toalla durante unos 10 minutos para que absorban la humedad.
- Una vez transcurrido el tiempo, retira las asas de esparto de la toalla y déjalas secar completamente al aire libre antes de utilizarlas en tu proyecto artesanal.
Con este sencillo truco, tus asas de esparto estarán suaves y listas para ser utilizadas sin causar molestias en tus manos.
Otras formas de suavizar el esparto
Además del truco que te hemos explicado, existen otras formas de suavizar el esparto y evitar que pique al manipularlo. A continuación, te mencionamos algunas de ellas:
- Aplica aceite de oliva: el aceite de oliva es un excelente suavizante natural para el esparto. Simplemente debes aplicar una pequeña cantidad de aceite en las asas y dejarlas reposar durante unos minutos antes de utilizarlas.
- Utiliza acondicionador de cabello: el acondicionador de cabello es otra opción para suavizar el esparto. Aplica una pequeña cantidad en las asas y déjalo actuar durante unos minutos antes de enjuagar con agua.
- Utiliza una lija: si prefieres no utilizar productos químicos en tus proyectos artesanales, puedes suavizar el esparto frotándolo suavemente con una lija de grano fino. Esto ayudará a eliminar la capa más áspera de la fibra.
Es importante tener en cuenta que, al utilizar cualquiera de estas técnicas, es posible que el color del esparto se aclare un poco. Sin embargo, esto no afectará su calidad ni su resistencia.
Consejos para trabajar con esparto
Ahora que ya sabes cómo evitar que las asas de esparto piquen, te dejamos algunos consejos para trabajar con esta fibra de forma más cómoda y eficiente:
- Utiliza guantes: si eres especialmente sensible al esparto, puedes utilizar guantes de tela o de látex para proteger tus manos mientras trabajas con él.
- Utiliza una aguja de coser: si vas a coser el esparto, te recomendamos utilizar una aguja de coser con punta roma para evitar pincharte con la fibra.
- Trabaja en una superficie suave: al manipular el esparto, es recomendable hacerlo sobre una superficie suave para evitar que se rompa o se dañe.
- Humedece el esparto si es necesario: si mientras trabajas con el esparto notas que se está secando y volviendo a su textura rígida, simplemente vuelve a humedecerlo siguiendo el truco que te hemos explicado.
el esparto es una fibra vegetal muy utilizada en la elaboración de objetos artesanales, pero su textura rígida puede causar molestias en las manos al manipularlo. Por suerte, existe un truco sencillo para evitar que las asas de esparto piquen: humedecerlas antes de trabajar con ellas. También puedes utilizar otros métodos para suavizar el esparto, como aplicar aceite de oliva o utilizar una lija. Y recuerda seguir nuestros consejos para trabajar con esparto de forma más cómoda y eficiente. ¡Ahora ya puedes disfrutar de tus proyectos artesanales sin sufrir molestias en las manos!