Aprende el mejor truco para hacer divisiones de dos cifras
Las matemáticas siempre han sido una de las materias más temidas por los estudiantes, especialmente cuando se trata de divisiones de dos cifras. A menudo, esta operación se considera difícil y complicada, lo que lleva a muchos estudiantes a sentirse abrumados y frustrados. Sin embargo, existe un truco sencillo que puede hacer que las divisiones de dos cifras sean mucho más fáciles y rápidas de resolver. En este artículo, te explicaremos en detalle este truco y cómo aplicarlo en diferentes tipos de divisiones. ¡No más miedo a las divisiones de dos cifras!
¿En qué consiste el truco?
El truco para divisiones de dos cifras se basa en una regla matemática llamada "regla del nueve". Esta regla establece que cuando se suman todos los dígitos de un número, el resultado siempre será un múltiplo de nueve. Por ejemplo, si tenemos el número 125, la suma de sus dígitos (1+2+5) es igual a 8, que es un múltiplo de 9. Esta regla también se aplica a las divisiones de dos cifras.
¿Cómo aplicar el truco?
Para aplicar el truco, es necesario seguir una serie de pasos sencillos. A continuación, te mostramos cómo aplicar el truco en diferentes tipos de divisiones de dos cifras.
División entre un número terminado en cero
En este tipo de divisiones, el número del divisor termina en cero, por ejemplo, 50, 60, 70, etc. Para resolver este tipo de divisiones, se sigue el siguiente procedimiento:
- Se divide el número del dividendo (el número que se va a dividir) entre el número del divisor sin tener en cuenta el cero al final. Por ejemplo, si tenemos 360 dividido entre 60, se divide 36 entre 6.
- Se suma el resultado de la división con el número del divisor sin el cero al final. En nuestro ejemplo, se sumaría 36+6=42.
- Se multiplica el resultado por 10 y se le resta el número del dividendo. En nuestro ejemplo, sería (42x10)-360=60.
- El resultado de esta operación es el resultado de la división inicial. En nuestro ejemplo, 360 dividido entre 60 es igual a 6.
Veamos un ejemplo más detallado:
Ejemplo: 630 dividido entre 60
1. Se divide 63 entre 6: 63 dividido entre 6 es igual a 10.
2. Se suma 10 con 6 (el divisor sin el cero al final): 10+6=16.
3. Se multiplica 16 por 10 y se le resta el número del dividendo: (16x10)-630=30.
4. El resultado final es 30, por lo que 630 dividido entre 60 es igual a 10.
División entre un número no terminado en cero
En este caso, el número del divisor no termina en cero, por ejemplo, 12, 34, 56, etc. Para resolver este tipo de divisiones, se sigue el siguiente procedimiento:
- Se divide el número del dividendo entre el número del divisor sin tener en cuenta el último dígito. Por ejemplo, si tenemos 432 dividido entre 32, se divide 43 entre 3.
- Se suma el resultado de la división con el número del divisor sin el último dígito. En nuestro ejemplo, se sumaría 43+3=46.
- Se multiplica el resultado por 10 y se le resta el número del dividendo. En nuestro ejemplo, sería (46x10)-432=28.
- El resultado de esta operación es el resultado de la división inicial. En nuestro ejemplo, 432 dividido entre 32 es igual a 13.
Veamos un ejemplo más detallado:
Ejemplo: 367 dividido entre 27
1. Se divide 36 entre 2: 36 dividido entre 2 es igual a 18.
2. Se suma 18 con 2 (el divisor sin el último dígito): 18+2=20.
3. Se multiplica 20 por 10 y se le resta el número del dividendo: (20x10)-367=33.
4. El resultado final es 33, por lo que 367 dividido entre 27 es igual a 13.
División entre un número mayor que el dividendo
Este tipo de divisiones se resuelven de manera similar a las divisiones entre un número no terminado en cero, pero se deben seguir algunos pasos adicionales. A continuación, te mostramos cómo resolver este tipo de divisiones utilizando el truco:
- Se divide el número del dividendo entre el número del divisor sin tener en cuenta el último dígito. Si el resultado es un número decimal, se redondea al entero más cercano. Por ejemplo, si tenemos 25 dividido entre 35, se divide 2 entre 3, que se redondea a 1.
- Se suma el resultado de la división con el número del divisor sin el último dígito. En nuestro ejemplo, se sumaría 2+3=5.
- Se multiplica el resultado por 10 y se le resta el número del dividendo. En nuestro ejemplo, sería (5x10)-25=25.
- El resultado de esta operación es el resultado de la división inicial. En nuestro ejemplo, 25 dividido entre 35 es igual a 1.
Veamos un ejemplo más detallado:
Ejemplo: 17 dividido entre 50
1. Se divide 1 entre 5: 1 dividido entre 5 es igual a 0.2, que se redondea a 0.
2. Se suma 0 con 5 (el divisor sin el último dígito): 0+5=5.
3. Se multiplica 5 por 10 y se le resta el número del dividendo: (5x10)-17=33.
4. El resultado final es 33, por lo que 17 dividido entre 50 es igual a 0.
División entre un número menor que el dividendo
En este caso, el número del dividendo es mayor que el número del divisor. Para resolver este tipo de divisiones, se sigue el siguiente procedimiento:
- Se divide el número del dividendo entre el número del divisor sin tener en cuenta el último dígito. Si el resultado es un número decimal, se redondea al entero más cercano. Por ejemplo, si tenemos 26 dividido entre 4, se divide 2 entre 4, que se redondea a 1.
- Se suma el resultado de la división con el número del divisor sin el último dígito. En nuestro ejemplo, se sumaría 2+4=6.
- Se multiplica el resultado por 10 y se le resta el número del dividendo. En nuestro ejemplo, sería (6x10)-26=34.
- El resultado de esta operación es el resultado de la división inicial. En nuestro ejemplo, 26 dividido entre 4 es igual a 1.
Veamos un ejemplo más detallado:
Ejemplo: 18 dividido entre 3
1. Se divide 1 entre 3: 1 dividido entre 3 es igual a 0.3, que se redondea a 0.
2. Se suma 0 con 3 (el divisor sin el último dígito): 0+3=3.
3. Se multiplica 3 por 10 y se le resta el número del dividendo: (3x10)-18=12.
4. El resultado final es 12, por lo que 18 dividido entre 3 es igual a 6.
¿Por qué funciona este truco?
Ahora que conoces cómo aplicar el truco para divisiones de dos cifras, es posible que te preguntes por qué funciona. La respuesta se encuentra en la "regla del nueve" mencionada anteriormente. Al sumar todos los dígitos de un número, se obtiene un múltiplo de nueve, lo que significa que ese número se puede dividir entre nueve sin dejar residuo. Al aplicar este concepto en las divisiones de dos cifras, se simplifican los cálculos y se obtiene el resultado de manera más rápida y sencilla.
Las divisiones de dos cifras ya no tienen que ser un dolor de cabeza. Con este sencillo truco, puedes resolverlas de manera rápida y fácil, sin la necesidad de utilizar largos procedimientos. Recuerda practicar y aplicar este truco en diferentes ejemplos para dominarlo por completo. No temas a las divisiones de dos cifras, ¡domínalas con este útil truco matemático!