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Trucos caseros para alejar murciélagos de casa de forma segura

Encontrar un murciélago en casa puede asustar, pero normalmente busca refugio y no pretende atacar a las personas. La forma más segura de alejarlo consiste en facilitarle la salida, evitar que vuelva a entrar y no utilizar productos tóxicos ni métodos agresivos. También conviene actuar con cuidado si hay crías, animales domésticos o contacto directo.

Qué hacer si hay un murciélago dentro de casa

Si el animal está volando por una habitación, mantén la calma y aparta a niños y mascotas. Cierra las puertas que comuniquen con el resto de la vivienda para limitar su recorrido y abre una ventana o una puerta que dé al exterior. Retira las cortinas y otros obstáculos cercanos a esa salida, pero evita perseguirlo.

  • Apaga las luces de la habitación, salvo una luz tenue en una zona segura si necesitas moverte.
  • Sal de la estancia y deja una ruta despejada hacia el exterior.
  • Mantén las ventanas de otras habitaciones cerradas para que no cambie de espacio.
  • No lo golpees ni intentes atraparlo con las manos.
  • Protege a perros y gatos hasta comprobar que el murciélago ha salido.

Es posible que tarde un rato en localizar la salida. Si se posa, no lo molestes. Un murciélago cansado puede quedarse quieto durante bastante tiempo antes de reanudar el vuelo. Si no abandona la habitación, se encuentra en el suelo o parece herido, lo más prudente es pedir ayuda a un servicio de fauna, a un centro de recuperación de animales o a la autoridad local competente.

Cómo sacar un murciélago que se ha posado

Si está quieto en una pared o en una cortina y necesitas aislar la zona, no lo toques directamente. Cierra la habitación y deja preparada una salida al exterior cuando sea posible. Si permanece inmóvil durante horas, parece débil o está en una posición accesible, utiliza guantes gruesos únicamente como protección adicional y no lo manipules sin asesoramiento profesional.

Una caja de cartón, una toalla o una escoba no deben utilizarse para golpear, empujar o capturar al animal. Los guantes domésticos finos tampoco ofrecen una protección fiable frente a mordeduras. Si ha habido contacto con la piel, una mordedura o un arañazo, lava la zona con abundante agua y jabón y consulta cuanto antes con un profesional sanitario. También conviene pedir orientación si una mascota ha tenido contacto con el murciélago.

Trucos caseros para evitar que vuelvan a entrar

La solución más eficaz no suele ser un olor o un aparato, sino localizar y cerrar los puntos de entrada. Los murciélagos pueden acceder por huecos pequeños situados en tejados, persianas, aleros, fachadas, chimeneas, cámaras de aire o cajas de persiana.

Revisa los accesos habituales

Inspecciona el exterior de la vivienda al anochecer, cuando los murciélagos salen a alimentarse, y también al amanecer, cuando regresan a sus refugios. Observa si entran o salen por juntas, grietas o huecos. No tapes de inmediato cualquier abertura sin comprobar antes que no haya animales dentro.

  • Juntas deterioradas bajo las tejas.
  • Huecos entre la fachada y el tejado.
  • Grietas en persianas, aleros o revestimientos.
  • Conductos y rejillas sin protección.
  • Chimeneas abiertas o con tapas defectuosas.
  • Espacios alrededor de tuberías y cables.

Sella las grietas cuando estén fuera

Una vez confirmado que el refugio está vacío, tapa las aberturas con materiales adecuados para el exterior, como malla resistente, perfiles de sellado o masilla apropiada para la superficie. La reparación debe quedar firme y sin bordes que puedan herir a los animales.

No cierres una entrada durante el día si sospechas que los murciélagos permanecen dentro. Podrías atraparlos, impedir que salgan a alimentarse o separar a las crías de sus madres. Es preferible observar sus horarios durante varios días o contar con ayuda especializada antes de hacer una exclusión definitiva.

Instala una salida de un solo sentido

Cuando existe una colonia en un tejado o en una cámara, una opción habitual es colocar un dispositivo de exclusión que permita salir a los murciélagos, pero les impida volver a entrar. Puede ser una malla colocada de forma adecuada o un tubo específico, siempre que no bloquee completamente el hueco.

La instalación debe hacerse con cuidado, ya que un sistema mal colocado puede dejar animales atrapados. Si no se identifica bien el punto de entrada o hay indicios de crías, es mejor recurrir a un profesional especializado en fauna. Después del periodo de exclusión, se puede cerrar el acceso de forma permanente.

Medidas sencillas para reducir su presencia alrededor de casa

Los murciélagos se acercan a zonas donde encuentran refugio y alimento. No siempre es posible evitar que sobrevuelen una vivienda, pero sí se pueden reducir las condiciones que favorecen que se instalen en ella.

  • Limita la iluminación exterior innecesaria, sobre todo cerca de ventanas, aleros y entradas.
  • Utiliza persianas, mosquiteras y cierres en buen estado durante la noche.
  • Revisa que las mosquiteras no tengan roturas ni huecos en los bordes.
  • Mantén cerradas las puertas de garajes, trasteros y cobertizos cuando no se utilicen.
  • Repara los huecos de tejados y fachadas antes de que se conviertan en refugios.
  • Evita acumular materiales, leña o cajas en zonas oscuras y poco transitadas.

Las mosquiteras son especialmente útiles para impedir la entrada por ventanas abiertas. Deben quedar bien tensadas y ajustadas al marco, porque un pequeño espacio puede ser suficiente para que el animal pase. En buhardillas y respiraderos, se pueden colocar rejillas o mallas adecuadas sin bloquear la ventilación.

Remedios caseros que conviene evitar

Algunos trucos populares pueden causar daños al animal, contaminar el ambiente o no ofrecer resultados fiables. Además, si el murciélago queda atrapado o desorientado, aumentan las posibilidades de contacto accidental.

  • Naftalina o bolas antipolillas: desprenden sustancias irritantes y no son una solución segura para una vivienda.
  • Veneno, pegamento o trampas: pueden provocar una muerte lenta y también poner en peligro a mascotas y otros animales.
  • Humo, fuego o productos inflamables: suponen un riesgo evidente de incendio y pueden llenar la vivienda de gases perjudiciales.
  • Sprays, lejía y productos fuertes: pueden dañar al animal y no solucionan el acceso por el que entra.
  • Aparatos ultrasónicos: su eficacia no es constante y no sustituyen a la reparación de los puntos de entrada.
  • Ruidos fuertes o golpes: estresan al murciélago y pueden hacer que se esconda en otra parte de la casa.
  • Aceites esenciales y olores intensos: no garantizan que abandone el refugio y pueden resultar irritantes para personas y animales.

Colocar luces potentes de forma permanente tampoco suele resolver el problema. Puede alterar el comportamiento de los animales y molestar a los vecinos, sin impedir que encuentren otro hueco cercano. La prevención física es más segura y duradera.

Qué hacer si hay excrementos de murciélago

Los excrementos acumulados en un desván, balcón o tejado deben retirarse con precaución. No los barras en seco ni los sacudas, porque el polvo puede dispersarse por el aire. Ventila el espacio si es posible y mantén alejados a niños, personas con problemas respiratorios y mascotas.

Para una cantidad pequeña, humedece primero la zona y utiliza guantes desechables y protección adecuada. Recoge los restos sin levantar polvo y limpia después la superficie. Si hay una acumulación importante, el espacio es cerrado o existe suciedad en conductos de ventilación, conviene solicitar una limpieza profesional.

Antes de limpiar, asegúrate de que los animales ya no utilizan el lugar como refugio. Sellar el acceso sin retirar correctamente los residuos puede dejar un problema de higiene y malos olores dentro de la vivienda.

Precauciones si hay crías o una colonia

Si escuchas sonidos en el interior del tejado, encuentras varios ejemplares o ves murciélagos entrar y salir con frecuencia, probablemente no se trate de una visita aislada. En ese caso, no conviene improvisar una expulsión rápida. Las crías que todavía no vuelan pueden quedar atrapadas si se cierra el acceso, y los adultos intentarán buscar otra entrada hacia la vivienda.

Observa sin acercarte y evita tocar el refugio. Una empresa especializada en control de fauna o un servicio local de recuperación de animales puede valorar la situación y decidir el método menos perjudicial. La intervención debe adaptarse a la época del año, al estado de los animales y a la estructura del edificio.

Los murciélagos cumplen una función importante en los ecosistemas y, según la zona, pueden estar sujetos a medidas de protección. Por eso no deben matarse, trasladarse sin criterio ni expulsarse mediante sustancias tóxicas. La prioridad es conseguir que salgan por sus propios medios y cerrar después los accesos.

Plan práctico para resolver el problema

  1. Aísla la estancia y aparta a niños y mascotas.
  2. Abre una salida al exterior y apaga las luces innecesarias.
  3. No persigas ni toques al animal. Dale tiempo para salir.
  4. Inspecciona el exterior al anochecer y al amanecer para localizar el acceso.
  5. Comprueba que no quedan animales dentro antes de sellar cualquier hueco.
  6. Coloca una exclusión de un solo sentido o pide ayuda si hay una colonia.
  7. Sella de forma permanente las grietas, juntas y entradas cuando el refugio esté vacío.
  8. Limpia los excrementos con métodos húmedos y protección adecuada.

Si se produce una mordedura, un arañazo o un contacto dudoso, lava la zona de inmediato y busca orientación médica. Si el contacto ha sido con un perro, un gato u otro animal doméstico, consulta también con un veterinario. Actuar con rapidez y evitar la manipulación directa permite resolver la mayoría de las situaciones sin poner en riesgo a las personas ni a los murciélagos.

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